viernes, 17 de octubre de 2008

[En otras palabras] A mis obligaciones

Para empezar con lo tantas veces postergado y dar, al menos, unos pasos en la dirección que me corresponde tomar.

A MIS OBLIGACIONES

Cumpliendo con mi oficio
piedra con piedra, pluma a pluma,
pasa el invierno y deja
sitios abandonados,
habitaciones muertas:
yo trabajo y trabajo,
debo substituir
tantos olvidos,
llenar de pan las tinieblas,
fundar otra vez la esperanza.

No es para mí sino el polvo,
la lluvia cruel de la estación,
no me reservo nada
sino todo el espacio
y allí trabajar, trabajar,
manifestar la primavera.

A todos tengo que dar algo
cada semana y cada día,
un regalo de color azul,
un pétalo frío del bosque,
y ya de mañana estoy vivo
mientras los otros se sumergen
en la pereza, en el amor,
yo estoy limpiando mi campana,
mi corazón, mis herramientas.

Tengo rocío para todos.

Pablo Neruda

2 comentarios:

Juan Antonio dijo...

El poeta trabaja para entregar sus regalos azules, su pan (que a veces no es de este mundo), sus epifanías.

Precioso. Sobre todo la fe con la que se ocupa de sus "obligaciones".

Besos.

Sibila dijo...

Y las sigue uno labrando, día a día, aunque a veces nadie se dé cuenta siquiera...

Un saludo.