NUNCANunca me cansará mi oficio de hombre.
Hombre he sido y seré mientras exista.
Hombre no más: proyecto entre proyectos,
boca sedienta al cántaro adherida,
pies inseguros sobre el polvo ardiente,
espíritu y materia vulnerables
a todos los oprobios y las dichas...
Nunca me sentiré rey destronado
ni ángel abolido mientras viva,
sino aprendiz de hombre eternamente,
hombre con los que van por las colinas
hacia el jardín que siempre los repudia,
hombre con los que buscan entre escombros
la verdad necesaria y prohibida,
hombre entre los que labran con sus manos
lo que jamás hereda un alma digna,
¡porque de todo cuanto el hombre ha hecho
la sola herencia digna de los hombres
es el derecho de inventar su vida!Jaime Torres Bodet
viernes, 2 de enero de 2009
[En otras palabras] Nunca
lunes, 29 de diciembre de 2008
Responsabilidades
Hay otras, en cambio, que nos vienen dadas por el lugar donde nacimos, la familia a la que pertenecemos y la cultura en la que aprendimos lo que significa formar parte de la sociedad.
Las primeras pueden conllevar muchos sacrificios, pero son sacrificios que la mayor parte de las veces aceptamos con entereza e incluso con alegría, porque sabemos que son los pasos que debemos dar para avanzar.
Las segundas representan muchas cosas que a veces ni siquiera nos agradan, pero que es necesario hacer, no por nosotros mismos, sino por los demás. No debemos renunciar a nosotros mismos por complacer a otros, pero a veces es necesario sufrir incomodidades, e incluso malos momentos, para que otra persona se sienta acompañada o apoyada en una situación que nunca desearíamos vivir.
Las responsabilidades no siempre son agradables, pero la manera en que las afrontamos es lo que forja lo que somos.
viernes, 26 de diciembre de 2008
[En otras palabras] Presentiment is that long shadow on the lawn...
Presentiment is that long shadow on the lawn
Indicative that suns go down;
The notice to the startled grass
That darkness is about to pass.Emily Dickinson
/Traducción (bastante libre) de Carlos López Narváez
Presentimiento es esa larga sombra
que poco a poco avanza sobre el césped
cuando el sol sus imperios abandona...
Presentimiento es el susurro tenue
que corre entre la hierba temerosa
para decirle que la noche viene./
miércoles, 24 de diciembre de 2008
Releyendo
Todos cambiamos.
A veces nos damos cuenta, y a veces creemos que no, que seguimos siendo los mismos. Solemos ser conscientes de los grandes cambios, los acontecimientos que alteran el rumbo de nuestra vida: aprendizajes, viajes, traslados, nuevos amigos, nuevas parejas, decisiones irrevocables... pero también solemos olvidarnos de los pequeños acontecimientos, del peso de los días, uno a uno, en nuestra espalda, de lo que vimos casualmente al pasar, de las conversaciones con las mismas personas de siempre, del trabajo cotidiano y el ocio habitual. No sólo los grandes sucesos alteran el curso de nuestra vida, también lo hace la acumulación de pequeñas cosas, y el mismo tiempo al pasar.
En cambio, los libros son lo que son. Una vez impresos, y hasta que el papel se caiga a trozos, las palabras serán siempre las mismas, la historia no cambiará. Pero, sin embargo, cada lectura es una experiencia diferente. Porque el libro es el mismo, pero nosotros no.
No hablo sólo de cuándo leíamos de pequeños una historia que no podíamos entender completamente por falta de vocabulario o de experiencias que le dieran sentido. Incluso un libro que recordamos perfectamente cambia frente a nuestros ojos al releerlo por segunda o tercera vez. Porque ya sabemos lo que nos espera y podemos centrarnos en otras cosas, en la forma en que fue escrito o en los guiños del autor, pero también porque no estaremos nunca en la misma disposición y estado de ánimo que la primera vez, porque no seremos la misma persona que lo leyó entonces.
Todo libro, cualquier libro, puede leerse de mil maneras, mirarse desde mil puntos de vista. Y muchos de ellos no los conoceremos hasta que hayamos aprendido ciertas cosas y vivido ciertas situaciones. Por eso cualquier libro puede enseñarnos cosas nuevas incluso aunque creamos conocer lo que guarda en su interior.
Por eso vale la pena releer, retomar historias de las que en su día aprendimos y ver qué más podemos aprender de ellas siendo quienes somos ahora. Porque los libros son como el río de Heráclito. No podemos cruzarlos dos veces.
lunes, 22 de diciembre de 2008
[Música] The Holly and the Ivy
Este villancico tradicional inglés, conocido según he leído desde el s. XV, conserva gran parte de esa simbología pagana, aunque cristianizada. Sin embargo, vale la pena escucharlo y ser consciente de cómo los viejos símbolos van adquiriendo nuevos significados sin perder nunca los antiguos. La versión que os propongo es la cantada por el coro del King's College de Cambridge, aunque hay muchísimas y muy variadas (Loreena McKennit tiene una que también me gusta mucho).
The holly and the ivy, when they are both full grown,
Of all the trees that are in the wood, the holly bears the crown.
Oh, the rising of the sun and the running of the deer,
The playing of the merry organ, sweet singing in the choir.
The holly bears a blossom as white as lily flower,
And Mary bore sweet Jesus Christ to be our sweet saviour
Oh, the rising of the sun and the running of the deer,
The playing of the merry organ, sweet singing in the choir.
The holly bears a berry as red as any blood,
And Mary bore sweet Jesus Christ to do poor sinners good.
Oh, the rising of the sun and the running of the deer,
The playing of the merry organ, sweet singing in the choir.
The holly bears a prickle as sharp as any thorn,
And Mary bore sweet Jesus Christ on Christmas Day in the morn.
Oh, the rising of the sun and the running of the deer,
The playing of the merry organ, sweet singing in the choir.
The holly bears a bark as bitter as any gall,
And Mary bore sweet Jesus Christ for to redeem us all.
Oh, the rising of the sun and the running of the deer,
The playing of the merry organ, sweet singing in the choir.
¡Feliz solsticio de invierno!
viernes, 19 de diciembre de 2008
[En otras palabras] ¡Ven, ven, quienquiera que seas, ven!
¡Ven, ven, quienquiera que seas, ven!
Infiel, religioso o pagano, poco importa.
¡Nuestra caravana no es la de la desilusión!
¡Nuestra caravana es la de la esperanza!
¡Ven, aunque hayas roto mil veces tus promesas!
¡Ven, a pesar de todo, ven!Yalal ad-Din Muhammad Rumi
Acabo de descubrir a este autor y estoy extasiada con él (gracias, Wuwei). Lamento no tener datos de la traducción, si alguien lo sabe, que me avise, para darle crédito a quien corresponda.
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Letanía contra el miedo
No conoceré el miedo.
El miedo mata la mente. El miedo es la pequeña muerte que conduce a la destrucción total.
Afrontaré mi miedo. Permitiré que pase sobre mí y a través de mí.
Y cuando haya pasado, giraré mi ojo interior para escrutar su camino.
Allá donde haya pasado el miedo ya no habrá nada. Sólo estaré yo.
Frank Herbert,
letanía contra el miedo del ritual Bene Gesserit
en la saga de Dune
No permitiré que el miedo me paralice. No permitiré que el miedo me haga retroceder. No permitiré que el miedo se adueñe de mí y me impida seguir adelante.
Todo lo que vale la pena hacer produce temor, todas las decisiones que vale la pena tomar son un salto al vacío. No sé qué me espera al otro lado, porque hay cosas que no pueden describirse, explicarse ni enseñarse. Hay cosas que hay que vivir para poder comprenderlas.
Pero sí sé que, pase lo que pase, no me dejaré dominar por el miedo. Que lo aceptaré y lo superaré. Y entonces, las dudas se esfumarán, y sólo estaré yo.


