martes, 31 de julio de 2007

Esotéricos histéricos

Estoy harta de la gente que mezcla cosas sin ton ni son, que se piensa que va a ser mejor, más interesante o más atractivo por alardear de místico. Estoy harta de ver a tanta y tanta gente diciendo tonterías y estupideces varias, esparciendo su confusión, tratando de darse importancia. Estoy harta de lo místico, lo hermético, lo esotérico.

Empecemos definiendo, como siempre con ayuda de la imprescindible RAE:

esotérico, ca.

(Del gr. ἐσωτερικός).

1. adj. Oculto, reservado.

2. adj. Dicho de una cosa: Que es impenetrable o de difícil acceso para la mente.

3. adj. Se dice de la doctrina que los filósofos de la Antigüedad no comunicaban sino a corto número de sus discípulos.

4. adj. Dicho de una doctrina: Que se transmite oralmente a los iniciados.


¿Es acaso la wicca algo oculto y reservado? Vaya, a juzgar por el número de páginas web que salen en Google al escribir “wicca”, yo diría que es más bien algo del dominio público. Que más de la mitad de esas páginas contengan información incoherente o contradictoria ya es otra cuestión, pero no parece que nadie esté tratando de esconderse.

¿Es impenetrable o de difícil acceso para la mente? Bueno… cualquier persona con una mente lógica y dispuesta a leer más de dos párrafos seguidos puede comprender fácilmente los conceptos básicos. Otra cosa es que haya gente para la que leer y tratar de comprender sea una tarea titánica, pero eso ya depende de la mente de cada cual.

¿Es una doctrina que los filósofos de la Antigüedad no comunicaban sino a corto número de sus discípulos? Pues más bien no, dado que, en primer lugar, surgió el siglo pasado, en segundo lugar, es una religión y no una filosofía, y para rematar, no es que haya precisamente interés por mantenerlo reducido a “un corto número de discípulos”

¿Es quizá una doctrina que se transmite oralmente a los iniciados? Puesto que su fundador aprovechó la primera ocasión que se le presentó para escribir libros definiendo y difundiendo los principios de la religión, yo me inclinaría a pensar que la transmisión oral no era un rasgo primordial.

Por lo tanto, y espero que quede claro de una vez por todas, la wicca no es una rama del esoterismo. Es una religión, como otra cualquiera, no un método misterioso y sobrenatural de hacer magia, ni una filosofía de vida mística, ni nada por el estilo. Que algunos wiccanos (y la mayoría de los que se llaman a sí mismos wiccanos sin serlo) utilicen técnicas de meditación o manejo de energía que pueden aparecer en páginas web del mundillo esotérico, no significa que esas cosas sean una parte inseparable de la wicca.

Si lo que queréis es haceros los interesantes, alardear de ser “especiales”, id a haceros un tatuaje y dejad la religión en paz.

lunes, 30 de julio de 2007

Buscar ayuda

Ayudar a alguien no significa hacer las cosas en su lugar. Pedir ayuda no significa quitarte la responsabilidad de lo que haces y colgársela a otro.
En una búsqueda espiritual, que alguien te enseñe, te aconseje o te eche una mano, no es más que un pequeño paso dentro de un largo camino que tienes que recorrer por ti mismo.

Pero, en lugar de eso, no paro de ver gente que pide una ayuda milagrosa que solucione todos sus problemas, una varita mágica que haga aparecer cuanto desean, sin tener que esforzarse ni trabajar para ello.
Gente que quiere echar la culpa a otros, a la suerte, al mal de ojo, de todo lo malo que le pasa. Gente que se niega a reconocer que la única manera de mejorar su vida es ponerse a hacerlo. Gente que no pide que le ayuden, sino que hagan las cosas por ellos.

Y, por supuesto, siempre hay otras personas que se creen mejores que nadie, que presumen de ser “diferentes” y “especiales”, y para las que poder manejar la vida de otras personas es un reclamo. Y estas personas se erigirán en “magos” o “maestros”, y no perderán ocasión para apropiarse de la voluntad de quienes se ponen en sus manos, regodeándose en su admiración. Y en realidad, nunca prestan ningún tipo de ayuda.

A la gente que de verdad puede ayudar no hay que buscarla. Aparece, sin más, en el momento adecuado. Porque lo único que hacen es darnos un empujoncito para que nos ayudemos a nosotros mismos.

domingo, 29 de julio de 2007

Abrir los ojos

La vida no es fácil. Tiene momentos maravillosos, pero también horribles. Si no fuese así, no podríamos apreciar las cosas que valen la pena.

No vale de nada dar la espalda a lo malo que tiene la vida, refugiarnos en un mundo ideal e irreal, cerrar los ojos a la evidencia y convencernos a nosotros mismos de que todo marcha como es debido.

Porque todos pasaremos por momentos oscuros, sufriremos decepciones y nos toparemos con gente que nos hará daño. Y si no somos capaces de afrontarlo, si nos negamos a ver las cosas y las personas como realmente son, si no aceptamos que nos hemos equivocado, que hemos tropezado, que nos hemos enredado en algo que nos está haciendo mal, nunca podremos superarlo. Nunca podremos salir del bache, y reconocer en el futuro otras circunstancias y personas similares para poder esquivarlas o combatirlas.

Para luchar por aquello que queremos, necesitamos en primer lugar saber qué es lo que no queremos, lo que no necesitamos en nuestras vidas. Abrir los ojos, aventar la niebla que nos ofusca la mente, romper en mil pedazos las telarañas que nos sujetan, poner los pies en la tierra, apretar los dientes, y plantar cara a nuestros miedos, a nuestras dudas, a nuestro dolor. Combatir en lugar de resignarnos. Cambiar las cosas. Y así, cuando hayamos dejado atrás lo que nos paralizaba, poder beneficiarnos de lo aprendido.

viernes, 27 de julio de 2007

[En otras palabras] Colgados del cielo

A veces necesitamos que nos recuerden que no hay nada imposible.
Nada como la voz de Pasión Vega para darle emoción y fuerza a ese pensamiento.





COLGADOS DEL CIELO

Aunque no lo sabe nadie, la luna esta enamorada
de un rubiales que la mira desde la otra cara.
La luna ha perdido el sueño, y vive con la esperanza
Que se pare el universo y un rayo la parta.

Remueve las olas y pregunta por él,
una luna, otra luna, hasta el amanecer.
Y por amor va a buscarlo hasta el fondo del mar.
¿Donde estas vida mía? Que ya no puedo más…

Una noche infinita es todo lo que quiero,
y contigo despertar colgados del cielo.
¡Ay, sol de mis tormentos! Ven cuanto antes,
que me estoy quedando en cuarto menguante.

Aunque no lo sabe nadie, en medio del firmamento,
el sol de tanto quererla se está derritiendo.
Cuentan las malas estrellas, que, justo al caer la tarde,
por un instante sus ojos parece que arden.

Remueve las nubes, apagando su fe,
un día y otro día, hasta el anochecer.
Y por amor va a buscarla hasta el fondo del mar
¿Donde estas vida mía? Que ya no puedo más…

Sólo un día infinito, es todo lo que quiero,
y contigo despertar colgados del cielo
Luna, ven cuanto antes, cúrame este tormento,
que me estoy quedando,
que me estoy quedando,
sin fuego en el cuerpo

Aunque no lo sabe nadie, aunque nadie sabe nada,
ocurrió que un mediodía se hizo madrugada.

Letra y música: Antonio Martínez Ares

jueves, 26 de julio de 2007

Proselitismo

¿Qué lleva a una persona a tratar de convencer a otras de que tiene la razón antes de que nadie le haya llevado la contraria?

Puedo comprender que en las religiones basadas en un concepto apocalíptico de un fin del mundo conocido y una “salvación” exclusiva para unos pocos, exista un deseo de compartir y de ayudar a la gente a alcanzar algo que se considera que es la felicidad suprema, en la idea de que se les está haciendo un gran bien.

Pero, ¿en el paganismo? Uno de los principios del paganismo es la responsabilidad personal. Eso implica que cada persona toma sus propias decisiones libremente, y, si acierta o se equivoca, las consecuencias le competen únicamente a él. Tratar de influir sobre otra persona es coartar su libertad, tomar en tus manos una tarea que corresponde únicamente a él.
Muchas veces he leído en páginas de wicca, que usar magia que afecte a otra persona sin su permiso es poco ético. Como siempre, se da a la magia una importancia que no tiene, como si estuviera aparte de las leyes naturales. No es así. Cualquier cosa que afecte a otra persona es poco ético. No importa que sean palabras, acciones, argumentos: Cada cual tiene derecho a hacer con su propia vida lo que desee, siempre que no haga daño a nadie más. No somos nadie para convencer ni arrastrar a otros a hacer lo que creemos mejor, porque lo que es mejor para nosotros no tiene por qué serlo para ellos.

En cuestiones de creencias, no hay una Verdad Absoluta. Y eso debemos respetarlo. Podemos, y debemos, defender nuestro punto de vista y nuestra religión, pero no tenemos autoridad moral para imponérselos a nadie. Porque la autoridad moral es algo individual que emana de cada persona, y empieza y acaba en su propia vida.

miércoles, 25 de julio de 2007

Crecer

Crecer no significa sólo aumentar centímetros de estatura. Implica tomar conciencia de lo que somos, de lo que queremos, de lo que deseamos hacer con nuestras vidas.

Crecer es dejar atrás la forma de ver las cosas de los niños, el mundo dividido en buenos y malos, la idea de que como somos buenos nada malo nos va a ocurrir, la idea de que siempre habrá alguien o “algo” que nos proteja y nos mantenga a salvo.

Crecer es afrontar la realidad, la vida, tal y como es: compleja, cambiante, maravillosa y aterradora, todo a la vez.

martes, 24 de julio de 2007

Soltar lastre

Al dar los primeros pasos por un camino espiritual distinto a aquél en el que nos han educado, nos lanzamos a aprender cosas nuevas, llevados por la novedad, acumulando información que hasta entonces nos era desconocida, y haciéndonos, la mayoría de las veces, un lío considerable.
Pero en cambio, descuidamos la segunda parte del proceso, tan importante como conocer aquello a lo que nos estamos incorporando: desprendernos de las supersticiones y los retazos de otras creencias que son incompatibles con nuestro nuevo camino.

Evidentemente, no es algo que se haga de hoy para mañana. Es necesario conocerse muy bien a uno mismo, y saber cuáles de nuestras creencias brotan de nuestro interior, representan nuestra propia espiritualidad, y cuáles nos han sido inculcadas o hemos interiorizado por miedo, por ignorancia o por simple conformismo.

No tiene sentido abrirse a una nueva forma de ver las cosas si seguimos anclados a lo anterior; si sentimos miedo o incomodidad cuando hacemos algo en contradicción nuestras antiguas creencias, es que no las hemos dejado atrás. Y sólo hay dos opciones: o dejarlas atrás de una vez por todas, o aceptarlas con todas sus consecuencias y no hacer cosas que se opongan a ellas.

Todos los caminos son igual de válidos, siempre y cuando la persona que transita por ellos los recorra con la seguridad de estar haciendo lo adecuado en ese momento de su vida, de estar en la senda apropiada. No tenemos por qué ceñirnos a unas normas dictadas desde fuera, sólo seguir nuestra lógica, nuestro instinto, nuestro corazón. Encontrar nuestra propia fe, que no tiene por qué tener un nombre. No tenemos por qué ponernos una etiqueta. Si creéis que el Dios cristiano monoteísta tiene una pareja femenina (llamadla Asherah o como queráis), es vuestra creencia, y es tan válida como la de cualquiera. No es, evidentemente, cristianismo, pero tampoco es paganismo. Es algo individual, singular, vuestra propia religión, que os hará tanto bien y os será tan útil como cualquier otra.

Pero si nuestras creencias personales coinciden con las del cristianismo, el budismo, el hinduísmo o la wicca, si estamos tratando de vivir según esas creencias, de conocerlas y conocernos para encontrar nuestro propio camino en ellas, no tiene sentido que tratemos de aferrarnos a otras cosas que no sentimos realmente, que no son más que retazos de lo que un día nos enseñaron, simplemente porque no las hemos mirado de frente, atreviéndonos a distinguir la superstición heredada o impuesta de la fe que llevamos dentro.

Y si lo que deseamos es conservar antiguas creencias, porque estamos realmente convencidos de que son lo que necesitamos en nuestra vida ¿por qué buscamos un camino nuevo?