lunes, 14 de julio de 2008

[Mitología] Asura y Deva

Las religiones evolucionan, cambian. Son parte de la vida de los hombres, y no son ajenas a ella, adaptándose a las nuevas formas de pensar y de sentir según éstas van surgiendo. Podemos reconstruir a veces parte de un tronco común a partir del cual emergieron creencias, inicialmente similares, que se fueron distanciando con el tiempo, según iba cambiando la sociedad y la forma de ver el mundo de sus seguidores.
Los dioses se convierten en demonios, los demonios en dioses. Y acaban originándose prejuicios, insultos y muertes, por algo que simplemente son dos formas de mirar la misma cosa.

Un perfecto ejemplo de esto lo tenemos en el siguiente texto, en el que se habla de la concepción divergente de las figuras divinas de los asura y los deva en dos zonas tan próximas como son las de los actuales India e Irán. Las semejanzas son tan asombrosas como las diferencias:

Asura y Deva

La más célebre de estas contradicciones es la que se refiere a los asura. Originariamente esta palabra significaba «potente, fuerte» (de asu «fuerza vital, soplo de vida»), pero estaba reservada, desde antes del Veda, a un uso religioso. En la época de la redacción de los himnos era ya arcaica y su etimología se había olvidado, lo que hizo que se la tuviese por un nombre propio que designaba una «casta» divina. Al menos la RgVeda-Samhitā y el Avesta coinciden en dar el título de asura a los dioses de majestad: Varuna en la India, Mazdā en el Irán, con la diferencia de que en mazdeísmo, como su nombre indica, sólo se conocía un único asura (Ahura, en avéstico), mientras que los himnos invocan a la vez con este nombre a Mitra, Agni, Dyaus Pitar, Usas, Rudra, los Āditya.

Ahora bien, los brāhmana consideran a los asura como enemigos de los dioses (deva, la palabra significa «celeste, diurno») o, por lo menos, como rivales suyos. Muchas leyendas relatadas para justificar aspectos concretos del ritual, narran cómo los dioses vencieron a los asura y aseguraron su supremacía en el conjunto del universo. En los últimos tiempos de la religión védica, y en el hinduísmo que le sucedió, los asura se consideran auténticos demonios (bajo el aspecto de «potencias de las tinieblas») y se agradece a los dioses el que hayan librado de ellos a la tierra. Es de destacar que la RgVeda-Samhitā saluda ya a Indra como «matador de asura» (himno 6, 22, estrofa 4).

Paralelamente, pero a la inversa, la tradición irania considera a los deva (daeva en avéstico) como demonios y hace de Ahura el nombre supremo de la divinidad (Ahura Mazdā, «el Señor sabio»).
Hay, pues, que admitir una primera escisión en el panteón védico: la que divide a los personajes divinos en deva y asura. Con la condición, por supuesto, de tener presente que la religión del Veda está dedicada, al culto de los deva; los asura no se admiten en la alabanza litúrgica más que en la medida en que son tratados como deva (de una especie particular) por los poetas. A Varuna, el Asura por excelencia, constantemente se le llama Deva (véase, por ejemplo, la primera estrofa del primer himno de la RgVeda-Samhitā dedicada a Varuna: I, 25, i). Con más motivo ocurre esto mis también con Agni, Usas, los Āditya, etc. Hay incluso un pequeño número de himnos dedicados simultáneamente a Indra (jefe de los deva) y a Varuna.

Fuente:


Las religiones antiguas (Vol. II) Bajo la dirección de Henri-Charles Puech. Ed. Siglo XXI
Cap. V: La religión védica: 2. La mitología. Autor: Jean Varenne.

2 comentarios:

Sleazer dijo...

Me gustan mucho las investigaciones que se llevan a cabo en tu blog, siempre defendiendo la verdad (eso tan abstracto). Me gustaría que se llevara a cabo una crítica conjunta de las teorías de Margaret Murray, que aun hoy algunos toman como ciertas (léase colegas de Gardner).

Sibila dijo...

Es que la verdad no es un absoluto... buscarla supone reconocer que puedes equivocarte, y eso cuesta. :D

Gran idea lo de Murray... la verdad es que hace falta despejar un poco el panorama, aún hay mucha gente que se ha quedado con lo que dicen ciertos autores neopaganos y no sabe que hace tiempo que otros antropólogos revisaron los trabajos de Murray descubriendo que sus datos habían sido sesgados y malinterpretados.
A ver si me releo El Dios de los Brujos y nos ponemos a ello. :D