viernes, 18 de enero de 2008

[En otras palabras] ¡Sí, cada vez más vivo...!

Para llegar alto, para tocar el cielo, es preciso primero asentarnos, bien fuerte, en la tierra, cavar los cimientos, crear una base estable. Y, entonces, cuando nuestros pies estén bien firmes en el suelo, podremos crecer cuanto queramos sin miedo a que el viento nos tumbe. Sin raíces no hay ramas.

¡Sí, cada vez más vivo
--más profundo y más alto--
más enredadas las raíces
y más sueltas las alas!

¡Libertad de lo bien arraigado!
¡Seguridad del infinito vuelo!

Juan Ramón Jiménez

2 comentarios:

Tanakil dijo...

No sé por qué, pero no te imaginaba canaria. ¡Qué curioso! ;)
Saludos,
Tanakil.

Sibila dijo...

Pues ya ves, jejeje. Pero ya estoy pensando en volver a coger vuelo... quién sabe, el mundo es tan grande... ;)

Un saludo,
Sibila.