Cada vez que recuerda tanto oprobio,
—cada vez digo ¡y lo recuerda siempre!—,
avergonzada su alma
quisiera en el no ser desvanecerse,
como la blanca nube
en el espacio azul se desvanece.
Recuerdo... lo que halaga hasta el delirio
o da dolor hasta causar la muerte...
no, no es sólo recuerdo,
sino que es juntamente
el pasado, el presente, el infinito,
lo que fue, lo que es y ha de ser siempre.Rosalía de Castro
viernes, 16 de mayo de 2008
[En otras palabras] Cada vez que recuerda tanto oprobio...
La vida te da sorpresas... pero nadie dijo nunca que sólo fuesen sorpresas agradables. La vida te devuelve incluso cosas que nunca deseaste tener.
miércoles, 14 de mayo de 2008
[Arte] Il Parco dei Mostri de Bomarzo

En Bomarzo, Italia, se encuentra el Parque de los Monstruos, la Villa de las Maravillas, el Bosque Sagrado... un parque con muchos nombres, que admite muchas miradas, plagado de ensueños, quimeras y fantasías, sorprendente, diferente y maravilloso, que he querido visitar desde que tuve noticia de su existencia.
Fue construido a mitades del s. XVI por Pirro Ligorio (conocido por haber terminado, junto con Giacomo della Porta, la cúpula de San Pedro del Vaticano después de la muerte de Miguel Ángel), por encargo del príncipe Pier Francesco Orsini, también llamado Vicino Orsini. Pero este parque no es reflejo de una época o de una corriente artística, es algo atemporal, un paraje donde cada uno podría encontrar un rincón, una figura, una imagen... que le llame de manera personal, que le diga algo especial y único. Un lugar sin duda mágico, cuyos senderos juraría que ya he recorrido en sueños.
Fuentes y más información:
Página oficial (inglés e italiano)
Imágenes y descripciones de las estatuas del parque (inglés)
Visita virtual (italiano), de donde saqué la foto que ilustra el post
Bomarzo, el parque de los monstruos, en Anfrix.com
Bomarzo, el jardín de las maravillas, por Víctor Villar, en el nº de de Sept-Oct de 2003 de El Mundo de Sophia digital
lunes, 12 de mayo de 2008
Mentirosos y creyentes
A veces, no es fácil distinguir la verdad de la mentira. A veces, incluso, no existe una frontera definida entre ambas cosas. Equivocarse es normal, confundirse es sencillo, y, aunque posteriormente nos demos cuenta de que algo no encaja, deshacer la madeja de ideas hasta dar con el nudo para poder desenredarlo es una tarea tediosa y difícil. Muchas veces, ni siquiera hay una verdad absoluta, sino únicamente caminos que nos convienen o no a cada uno según nuestra forma de ser y de vivir.
Pero también hay ocasiones en que la mentira lleva letreros de neón. Letreros hechos de prepotencia, de ansia de notoriedad, de falsos títulos o frases incoherentes que no resisten una lectura comprensiva. Y no es que sea fácil de ver... es que lo complicado es no verlo. Hay que cerrar los ojos de manera totalmente deliberada, ignorando las contradicciones, la falta de calidad, el desprecio o el insulto a quien se atreve a discrepar.
Y aún así hay quien lo hace. Quien está tan necesitado de guía, o tan ansioso de ilusión (como si el mundo entero no nos ofreciese misterios y maravillas a cada instante, sólo con pararse a mirar) que está dispuesto a seguir y a defender a cualquier mentiroso que se pavonee alimentándose de su ingenua admiración, totalmente inmerecida. Y se negarán a razonar, y a usar la lógica. Se negarán a abrir los ojos y además se sentirán víctimas, perseguidos.
Y si algún día entra por casualidad un rayo de luz entre sus párpados prietamente cerrados, y ven lo que hay detrás de las mentiras... lo más probable es que inventen una mentira nueva y se venden con ella los ojos. O quizá prefieran vendar los ojos de otros.
Pero también hay ocasiones en que la mentira lleva letreros de neón. Letreros hechos de prepotencia, de ansia de notoriedad, de falsos títulos o frases incoherentes que no resisten una lectura comprensiva. Y no es que sea fácil de ver... es que lo complicado es no verlo. Hay que cerrar los ojos de manera totalmente deliberada, ignorando las contradicciones, la falta de calidad, el desprecio o el insulto a quien se atreve a discrepar.
Y aún así hay quien lo hace. Quien está tan necesitado de guía, o tan ansioso de ilusión (como si el mundo entero no nos ofreciese misterios y maravillas a cada instante, sólo con pararse a mirar) que está dispuesto a seguir y a defender a cualquier mentiroso que se pavonee alimentándose de su ingenua admiración, totalmente inmerecida. Y se negarán a razonar, y a usar la lógica. Se negarán a abrir los ojos y además se sentirán víctimas, perseguidos.
Y si algún día entra por casualidad un rayo de luz entre sus párpados prietamente cerrados, y ven lo que hay detrás de las mentiras... lo más probable es que inventen una mentira nueva y se venden con ella los ojos. O quizá prefieran vendar los ojos de otros.
viernes, 9 de mayo de 2008
[En otras palabras] Semillas para un himno
Hoy, todo es principio, todo es luz. Hoy, el viento canta, y casi me parece entenderlo.
SEMILLAS PARA UN HIMNOEl día abre la mano
Tres nubes
Y estas pocas palabras
Al alba busca su nombre lo naciente
Sobre los troncos soñolientos centellea la luz
Galopan las montañas a la orilla del mar
El sol entra en las aguas con espuelas
La piedra embiste y rompe claridades
El mar se obstina y crece al pie del horizonte
Tierra confusa inminencia de escultura
El mundo alza la frente aún desnuda
Piedra pulida y lisa para grabar un canto
La luz despliega su abanico de nombres
Hay un comienzo de himno como un árbol
Hay el viento y nombres hermosos en el vientoOctavio Paz
miércoles, 7 de mayo de 2008
Palo de Mayo

Ha sido un hermoso Beltane. El sol ardía y el Palo de Mayo se alzaba como una promesa.
Tantas cosas juntas... hace ya semanas que me siento como si me hubiera subido a una rampa mecánica y, aunque quisiera ir a un paso normal, no parase de avanzar más y más deprisa, y más deprisa... cuando ponga el pie en el suelo saldré disparada como una flecha.
A ver a dónde llego...
Foto tomada el 1 de Mayo en el Torcal de Antequera (Hoyo de la Turca)
Tantas cosas juntas... hace ya semanas que me siento como si me hubiera subido a una rampa mecánica y, aunque quisiera ir a un paso normal, no parase de avanzar más y más deprisa, y más deprisa... cuando ponga el pie en el suelo saldré disparada como una flecha.
A ver a dónde llego...
Foto tomada el 1 de Mayo en el Torcal de Antequera (Hoyo de la Turca)
lunes, 5 de mayo de 2008
Entreabierta
A veces la vida te arrastra lejos, y te vas. Pero por más lejos que sepas que vayas a estar, dejas la puerta entreabierta.
Para escuchar en la distancia los murmullos y el eco de las risas, y sentirte acompañada. Apenas un hilo de luz en la distancia, un brillo cálido, un guiño cómplice, la sensación de que, en alguna parte, hay un sitio esperándote.
Dejas la puerta entreabierta y de vez en cuando vuelves, la abres, te bañas en la luz, unes tu voz al canto, tu risa a la de los demás. Dejas que te invada la dulzura del reencuentro, y después la melancolía de su brevedad. Y repartes de nuevo besos de despedida, y vuelves a marcharte.
Pero al salir, tu mano se detiene una décima de segundo antes de cerrar. Y aunque estarás muy lejos, tanto que no podrás percibirlo, allí estará siempre esa rendija entreabierta, ese rayo de esperanza. Para que puedas regresar.
Para escuchar en la distancia los murmullos y el eco de las risas, y sentirte acompañada. Apenas un hilo de luz en la distancia, un brillo cálido, un guiño cómplice, la sensación de que, en alguna parte, hay un sitio esperándote.
Dejas la puerta entreabierta y de vez en cuando vuelves, la abres, te bañas en la luz, unes tu voz al canto, tu risa a la de los demás. Dejas que te invada la dulzura del reencuentro, y después la melancolía de su brevedad. Y repartes de nuevo besos de despedida, y vuelves a marcharte.
Pero al salir, tu mano se detiene una décima de segundo antes de cerrar. Y aunque estarás muy lejos, tanto que no podrás percibirlo, allí estará siempre esa rendija entreabierta, ese rayo de esperanza. Para que puedas regresar.
viernes, 2 de mayo de 2008
[En otras palabras] A Juan Ramón Jiménez - Era una noche del mes...
Hay noches de mayo con aromas, sabores, músicas y risas que se graban en la memoria para siempre...
A JUAN RAMÓN JIMÉNEZ
Por su libro Arias tristes
Era una noche del mes
de mayo, azul y serena.
Sobre el agudo ciprés
brillaba la luna llena,
iluminando la fuente
en donde el agua surtía
sollozando intermitente.
Sólo la fuente se oía.
Después, se escuchó el acento
de un oculto ruiseñor.
Quebró una racha de viento
la curva del surtidor.
Y una dulce melodía
vagó por todo el jardín:
entre los mirtos tañía
un músico su violín.
Era un acorde lamento
de juventud y de amor
para la luna y el viento,
el agua y el ruiseñor.
«El jardín tiene una fuente
y la fuente una quimera...»
Cantaba una voz doliente,
alma de la primavera.
Calló la voz y el violín
apagó su melodía.
Quedó la melancolía
vagando por el jardín.
Sólo la fuente se oía.Antonio Machado
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